En el marco del Día Mundial del Emprendimiento, que se celebra el 16 de abril, pero en Chile se conmemora el 29 de abril, la Iglesia Católica en Chile recuerda la figura del Cardenal Raúl Silva Henríquez, un líder eclesiástico que se destacó por su capacidad emprendedora en el ámbito social. Y que gracias a su labor, hoy distintos establecimientos educacionales en todo el país llevan su nombre, como en Paillaco.
Silva Henríquez fundó y apoyó diversas organizaciones que buscaban resolver problemas sociales, como la vivienda, la educación y la agricultura. Entre ellas se encuentran la Fundación de Viviendas Económicas, Caritas Chile y la Vicaría de la Solidaridad, entre otras.
Su legado emprendedor nos recuerda que el emprendimiento social no se trata solo de crear empresas con propósito, sino de liderar con pasión, compasión y compromiso hacia el bien común. Su ejemplo nos inspira a reflexionar sobre el impacto que podemos generar en la sociedad a través de nuestros emprendimientos.
En un país con brechas sociales y económicas, el legado del Cardenal Silva Henríquez nos muestra que es posible generar cambios positivos a través de la acción emprendedora. Su visión y perseverancia nos interpelan a pensar en el legado que queremos dejar en la sociedad con nuestros emprendimientos.


