El Seven a Side de la Sandía se desarrolló con un formato dinámico que garantizó competencia para todos los equipos participantes. El certamen contó con una fase inicial de grupos y una posterior instancia de definiciones en las copas de Oro, Plata, Bronce y Estímulo, lo que permitió múltiples cruces y un alto volumen de partidos a lo largo de la jornada.
En la fase de grupos, el torneo se dividió en dos zonas. En el Grupo 1 compitieron URMA, Leres 7, Mano RC y Lobos Marinos, mientras que el Grupo 2 estuvo integrado por Lagartos, IRC, Barbarians 7 y Diablos. Los encuentros fueron intensos y parejos, y tras completarse esta etapa, los equipos fueron ordenados según sus resultados para avanzar a los playoffs.
Las instancias decisivas ofrecieron partidos muy disputados y definiciones ajustadas en cada una de las copas. En la Copa de Oro, Leres 7 se consagró campeón tras vencer a Lagartos por 24–21 en una final vibrante, marcada por el alto ritmo de juego y una definición cerrada hasta los minutos finales.
Por su parte, la Copa de Plata quedó en manos de Barbarians 7, que se impuso con autoridad ante URMA por 38–5. En la Copa de Bronce, IRC logró una sólida victoria sobre Mano RC por 28–20, mientras que en la Copa Estímulo, Lobos Marinos cerró su participación de la mejor manera al derrotar a Diablos por 31–12.
En cuanto a las distinciones individuales, el try man del torneo fue Cristhian González, de Lagartos, mientras que el premio al MVP quedó en manos de José Manuel Henríquez, jugador clave de Leres 7 en la obtención del título.
A modo de balance, el Seven a Side de la Sandía volvió a consolidarse como una instancia competitiva dentro del calendario de rugby reducido. La diversidad de equipos, el formato inclusivo de copas y el buen nivel de juego ofrecieron una experiencia positiva tanto para los clubes y jugadores como para el público que acompañó durante toda la jornada.






