Chile Rugby avanzó durante los últimos meses en el fortalecimiento de su estructura de formación, con el objetivo de responder a una de las principales dificultades para el crecimiento del rugby educativo en regiones: la falta de personal capacitado para sostener y ampliar los procesos formativos fuera de Santiago.
De acuerdo con el informe del Área de Capacitación correspondiente al período entre junio y el 17 de julio de 2026, la Federación realizó 17 cursos de formación en cinco áreas: Coaching, Primeros Auxilios, Arbitraje, Monitores de Rugby sin Contacto y Acondicionamiento Físico. En total, las actividades reunieron a 161 participantes de las regiones de Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana y Biobío.
La mayor cantidad de actividades correspondió a los cursos de Monitores de Rugby sin Contacto, con seis instancias y 67 participantes. La iniciativa busca entregar herramientas a profesores de educación física y jugadores interesados en acercar esta disciplina al ámbito escolar, mediante una metodología que pueda aplicarse en distintos espacios y superficies.
Uno de los principales cambios detrás de estas cifras es la expansión territorial de los educadores de la Federación. Hasta hace algunos años, la capacidad de formación estaba concentrada principalmente en Santiago, Viña del Mar y Concepción, lo que obligaba a trasladar profesionales hacia otras regiones cada vez que se requería realizar una capacitación.
Durante 2026, Chile Rugby certificó a 43 nuevos educadores, ampliando su presencia desde Arica hasta Punta Arenas. Esta nueva capacidad permite que las asociaciones regionales puedan organizar sus propias instancias de capacitación utilizando una metodología certificada por Chile Rugby y World Rugby, reduciendo la dependencia de formadores provenientes de la capital.
La distribución de los cursos realizados durante el período refleja este proceso de descentralización. Valparaíso concentró siete actividades, mientras que Coquimbo y la Región Metropolitana registraron cuatro cada una y Biobío sumó otras dos. Las capacitaciones llegaron a localidades como Vicuña, Ovalle, La Serena, Talcahuano y Los Ángeles, además de Santiago y Viña del Mar.
Desde la Federación destacan que este proceso de formación constituye la base para un nuevo programa de desarrollo que será anunciado próximamente. La iniciativa estará enfocada en educación, ciudadanía y valores a través del rugby, dirigida a niñas y niños de entre 10 y 15 años y contemplará inicialmente a tres regiones del país.
El proyecto buscará priorizar la calidad de los procesos formativos por sobre la expansión masiva. La idea es comenzar con grupos acotados y mantener un control efectivo sobre la formación entregada antes de avanzar hacia una implementación de mayor alcance.
Con la nueva capacidad instalada, Chile Rugby también apunta a elevar los estándares de sus actividades. Entre los objetivos se encuentra contar con educadores certificados en distintas regiones y avanzar hacia la formación específica en rugby del personal de salud que participe en los partidos.
De esta manera, el trabajo desarrollado durante los últimos meses comienza a configurar una nueva estructura para el desarrollo de la disciplina en el país, con mayor autonomía regional y una base de profesionales capacitados para sostener los próximos proyectos de la Federación.


