Este viernes, la Iglesia Católica celebra la fiesta litúrgica de San Benito de Nursia, fundador de la orden benedictina y considerado el padre del monacato occidental. En Chile, las comunidades de monjes y monjas benedictinas conmemoran esta fecha con especial solemnidad, destacando la vigencia de su mensaje de equilibrio entre la oración, el trabajo y la vida en comunidad.
San Benito, nacido en Italia en el siglo V, escribió la Regla de San Benito, un conjunto de normas que desde hace más de 1.500 años guía la vida de miles de religiosos y religiosas alrededor del mundo. Su lema “Ora et labora” —reza y trabaja— continúa inspirando a quienes buscan una espiritualidad profunda y comprometida con el servicio.
En Chile, los monasterios benedictinos de Las Condes, Quilvo y la Abadía de Los Toldos, entre otros, realizaron eucaristías especiales abiertas a la comunidad, además de momentos de silencio, adoración y charlas sobre la influencia benedictina en la vida moderna.
El padre Cristián Rodríguez, prior del Monasterio Benedictino de Las Condes, señaló que “San Benito no solo es un modelo de vida religiosa, sino un faro para tiempos de crisis. Su llamado a la paz interior, la humildad y la estabilidad comunitaria tiene mucho que decirle al mundo actual”.
El papa San Pablo VI declaró a San Benito patrono de Europa en 1964, reconociendo su rol civilizador y pacificador en la historia del continente. En un contexto global marcado por la fragmentación y el individualismo, su figura sigue siendo símbolo de unidad, oración y trabajo en común.
La conmemoración del 11 de julio invita a redescubrir el valor de la vida monástica y la riqueza del silencio contemplativo, elementos fundamentales de una fe que trasciende generaciones y fronteras. Cabe señalar que hoy el Monasterio Benedictino de la Santísima Trinidad de Las Condes en Santiago ha hecho una invitación abierta para quienes deseen asistir a la solemnidad de San Benito, la Misa será a las 10:30 horas.


