El nuevo programa de la Orquesta de Cámara de Chile, bajo la dirección de su director titular Emmanuel Siffert, se presentó entre el 5 y el 7 de agosto en tres comunas de la Región Metropolitana: Las Condes, Lo Prado y Ñuñoa. La propuesta ofreció un recorrido por diversos estilos musicales de la península itálica e incluyó además la obra «Divertimenti» para cuerdas del compositor chileno Roberto Falabella.
La velada se inició con la luminosa «Sinfonía en Re mayor» de Vincenzo Bellini y la «Sinfonía para vientos» de Gaetano Donizetti. El recorrido musical se completó con la evocadora «Suite veneciana para orquesta de cámara» de Ermanno Wolf-Ferrari, pieza que capturó la atmósfera de la histórica ciudad de los canales.
Uno de los momentos centrales de las presentaciones fue la interpretación del «Concierto para piano en La menor» de Ottorino Respighi. Para abordar la complejidad y el lirismo de esta partitura, la Orquesta de Cámara de Chile contó con la destacada pianista surcoreana Eun Seong Hong, quien participó como solista invitada y aportó su calidad interpretativa a esta obra de juventud del maestro italiano.
Como es tradición, la Orquesta de Cámara de Chile también rescató y puso en valor el patrimonio musical nacional. En esta oportunidad, los músicos interpretaron los «Divertimenti» para cuerdas del compositor chileno Roberto Falabella (1926-1958). A pesar de su prematura partida, Falabella dejó una huella indeleble en la vanguardia musical chilena del siglo XX, y esta obra reflejó su ingenio y sensibilidad para el tratamiento de los instrumentos de cuerda frotada.
La entrada a todos los conciertos fue completamente liberada, por orden de llegada y hasta completar la capacidad de cada recinto.


