En condiciones de ser remitido al Ejecutivo quedó el proyecto de acuerdo que solicita a este poder del Estado que instruya la adopción de las medidas que correspondan para ajustar los rangos etarios de las prestaciones del sistema de Garantías Explícitas en Salud (GES) que benefician a las personas con Síndrome de Down.
La propuesta fue apoyada por unanimidad en sesión de Sala. Cabe consignar que el síndrome de Down corresponde al conjunto de características clínicas, físicas y del desarrollo que ocurren en una persona producto de la presencia en sus células de un cromosoma 21 adicional (o parte de él).
Si bien, el síndrome de Down no es una enfermedad, por lo cual no tiene una cura ni tratamiento, la mayoría de las personas, junto con expresar algunos rasgos faciales o corporales comunes, tiene mayor riesgo que la población general de presentar malformaciones congénitas y enfermedades asociadas a lo largo de su vida, así como una menor expectativa de vida que alcanza los 58-60 años, lo que incide en una temprana aparición de enfermedades como la demencia por Alzheimer.
En Chile no hay cifras oficiales de esta población, pero se estima que existen 7.640 niños y niñas, entre 2 y 17 años con síndrome de Down, y su expectativa de vida podría alcanzar 55 y 58 años, en circunstancias de que en la población general es de 81,8 años.
El proyecto de acuerdo aclara que no existe una canasta específica del GES para las personas con síndrome de Down, por lo que no son consideradas las particularidades de esta condición. Sin embargo, los autores reconocen que “el 40% de los niños y niñas tienen hipotiroidismo, pero sólo se cubre desde los 15 años”.
De allí que las y los legisladores solicitan al Ejecutivo “ajustar los rangos etarios de las prestaciones GES, ya que las presentan anticipadamente y no alcanzan a beneficiarse, producto del envejecimiento acelerado y su menor expectativa de vida”.


