Este jueves se realizó la audiencia de formalización de los tres imputados por la muerte de dos canes comunitarios conocidos en Valdivia, hablamos de "Caballita y Viejito", dos perros que era fácil encontrarlos por las cercanías de la Plaza de la República y que lamentablemente tuvieron un desenlace fatal que gracias a las cámaras de Televigilancia de la Municipalidad fue posible conocer lo ocurrido con ambos y así también dar con los autores de la muerte de "Caballita y Viejito”.
Fue así que la justicia los identificó y hoy los tres imputados comparecieron de manera telemática en la audiencia realizada en el Juzgado de Garantía de Valdivia, donde se decretaron las medidas cautelares de arresto domiciliario nocturno y arraigo nacional para los tres, esto mientras dure la investigación en un plazo de 90 días. Fue en la misma audiencia que la Fiscalía de Valdivia comunicó los hechos los cuales se dan a conocer públicamente:
En Valdivia, aproximadamente a las 00:30 del día 25 de Octubre del año 2023, los imputados, Jaime Farriol Ergas, Jorge Olivares Arce y Tomás Vera Rojas, este último de profesión médico veterinario, previamente concertados se reunieron en el establecimiento comercial “Café Palace”, ubicado en Calle Pérez Rosales con el propósito de dar con el paradero de dos perros llamados, “Caballita” y “Viejito”, adultos, de pelaje negro, raza mestiza, hembra y macho respectivamente, para tras dar con ellos provocarles la muerte.
A fin de concretar su designio criminal, esperaron pacientemente al cierre del local comercial, asegurándose así, el resultado de su acción y evitar ser divisados en su actuar. Posteriormente, siendo las 03:45 horas aproximadamente, se retiraron del café y, a las afueras de éste, divisan al primer can, a quien el imputado Jaime Farriol, atrae con alimento como elemento distractor para, en ese momento, ser sedado por Tomás Vera, inyectándole en su muslo un fármaco sedante, correspondiente a Pentobarbital. Ya habiendo suministrado sedante al primer animal y, a la espera de que este fármaco produzca sus efectos, van en búsqueda del otro can, el que se hallaba en una casa donde generalmente yacen perros que se encuentran en la calle, ubicada a un costado del Banco Estado por el paseo de la Calle Camilo Henríquez de la ciudad de Valdivia. Lugar en que los imputados repitieron el mismo método utilizado anteriormente para atraer al animal, esto es, atraerlos con alimentos e inyectarlo con un fármaco Pentobarbital.
Una vez el fármaco produjo su efecto en el primer can Jaime Farriol, procedió a buscar un vehículo Marca Suzuki, modelo Celerio, de color blanco, para posteriormente solicitarle a los imputados, Jorge Olivares y Tomás Vera, que suban primero a uno de los perros que se encontraba en las cercanías del Café, al portaequipaje del automóvil y, luego conducir hasta donde se encontraba el segundo ejemplar canino, quien ya sedado y, en iguales condiciones que el primero, es subido por Jorge Olivares y Tomás Vera, esta vez al asiento trasero del vehículo ya mencionado, Jaime Farriol, condujo el vehículo con los animales en su interior.
Por su parte los imputados que Jorge Olivares y Tomás Vera, se transportan en un automóvil diverso, siendo identificado este, como un Jeep, Marca Toyota, modelo LandCruiser, de propiedad de Tomas Vera. Dirigiéndose, los dos vehículos, hasta calle Janequeo, inmueble correspondiente al Gimnasio comercial, “SpartaGym”, ingresando a dicho lugar aproximadamente a las 05:00 horas.
Finalmente, cuando éstos ya se encuentran en el gimnasio, los perros son transportados desde el vehículo hasta una excavación realizada por los imputados en días anteriores, de acuerdo a lo planificado. Lugar en que Tomás Vera, dado su calidad de médico veterinario, asistido por los otros dos imputados, quienes con linternas, con ánimo de darles muerte le permitieron identificar, las zonas del cuerpo de los caninos, que procedió a rasurar, específicamente la zona de las patas de ambos perros y zona yugular del ejemplar macho, para suministrarles Tiopental Sódico en cantidades suficientes para provocar una sobredosis letal, y a la hembra pento barbital y acetamida, en cantidades suficientes para provocarle la muerte. Producto de la acción descrita y ejecutada por los imputados se produjo la muerte de ambos perros, identificados como Viejita y Caballita, quienes posteriormente fueron enterrados por estos, a fin de ocultar sus cuerpos.




