La protección de la biodiversidad en Chile sumó un nuevo hito con la inauguración de una nueva área protegida en el país. Se trata del ex Santuario de la Naturaleza Quebrada de la Plata, ubicado en la comuna de Maipú, que desde ahora pasa a ser oficialmente Monumento Natural, reforzando su resguardo y reconocimiento dentro del sistema de conservación nacional.
Esta nueva designación coincide con la entrada en funcionamiento del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), institución que marca el inicio de un cambio institucional en la gestión de la biodiversidad en Chile. El organismo busca ordenar y fortalecer la protección de los ecosistemas, muchos de los cuales se encuentran amenazados y requieren una gestión coordinada entre el Estado, las comunidades y el mundo académico.
El SBAP permitirá mejorar las herramientas de conservación disponibles en el país. Entre sus principales funciones estará fortalecer la protección tanto dentro como fuera de las áreas protegidas, establecer sistemas de fiscalización más coherentes y desarrollar planes de manejo con objetivos claros para cada territorio.
El nuevo Monumento Natural Quebrada de la Plata resguarda parte del ecosistema mediterráneo de Chile central, considerado uno de los más valiosos y, al mismo tiempo, uno de los más presionados del país. En este territorio conviven numerosas especies con alto nivel de endemismo, como el chagual y su mariposa asociada, quiscos, añañucas, alstroemerias, quillay, peumo y litre. También habitan animales como el sapo de rulo, la turca, la iguana chilena, el cururo y el degú.
Uno de los rasgos ecológicos más destacados del lugar es la diversidad de microclimas que se generan en sus laderas norte y sur. Esta variación ambiental favorece una mayor diversidad de especies y convierte a la quebrada en un sitio clave para la conservación de la flora y fauna del centro del país.
La historia reciente de Quebrada de la Plata también refleja la movilización social en defensa de la naturaleza. Entre 2011 y 2015, la extracción minera ilegal en el sector generó preocupación y activó a vecinos, autoridades locales y académicos, quienes impulsaron acciones para lograr su protección. Gracias a ese proceso, el lugar fue declarado Santuario de la Naturaleza el 14 de noviembre de 2016, el mismo día en que un incendio afectó gran parte de su superficie.
Desde entonces, en el área se ha impulsado un proceso de restauración socioecológica que incluye reforestación, conservación de agua y suelos, educación ambiental e investigación científica. La nueva categoría de Monumento Natural busca consolidar estos esfuerzos y asegurar la protección a largo plazo de este valioso ecosistema.





