Con 106 votos a favor, 29 en contra y una abstención, la Sala respaldó el Acuerdo 18, a través del cual se expresa la preocupación de la Cámara por el término del Programa Mujeres Rurales, ejecutado mediante el convenio entre el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) y la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer (Prodemu).
Según se resalta en el documento promovido por Consuelo Veloso, Matías Fernández, Emilia Schneider, Constanza Schonhaut, Carolina Tello e Irací Hassler, se trata de una política pública que durante más de treinta años ha contribuido al fortalecimiento de la autonomía económica y el desarrollo productivo de miles de mujeres rurales y campesinas del país.
Dicha condición, sostuvieron, es indispensable para el ejercicio efectivo de los derechos de las mujeres. De tal modo, debilitar las herramientas destinadas a fortalecerla, “implica un retroceso en materia de igualdad de oportunidades, desarrollo territorial y justicia social”.
El texto explica que el citado programa permite que miles de mujeres rurales, campesinas, agricultoras, crianceras, artesanas, recolectoras y emprendedoras accedan a procesos de capacitación, acompañamiento técnico, fortalecimiento organizacional, apoyo productivo, asociatividad y comercialización. Esto contribuye al mejoramiento de sus ingresos y al desarrollo económico de sus comunidades.
Asimismo, el programa cumple un rol fundamental en la generación de liderazgos femeninos rurales, en el fortalecimiento de organizaciones territoriales y en la construcción de redes de apoyo que han permitido a miles de mujeres enfrentar condiciones históricas de exclusión económica y social.



