La Comisión de Medio Ambiente, Cambio Climático y Bienes Nacionales del Senado aprobó por unanimidad el proyecto de ley que posterga la entrada en vigencia de la obligación para que los supermercados ofrezcan al menos un 30% de bebidas en envases retornables. La iniciativa, que ahora deberá ser discutida por la Sala, busca extender el plazo hasta el 7 de enero de 2028 debido a las dificultades que enfrenta el mercado para cumplir con la normativa vigente.
La moción, presentada por el senador Sergio Gahona y respaldada por los senadores Alfonso De Urresti y Ricardo Celis, también contempla ajustes al reglamento de la Ley N°21.368 para reducir exigencias asociadas a la certificación de productos biodegradables y facilitar la implementación de la normativa sobre plásticos de un solo uso y botellas plásticas.
Durante el debate en la comisión, el senador Sergio Gahona explicó que la prórroga responde a un problema de oferta, ya que actualmente no existe una cantidad suficiente de bebidas en envases retornables para que los supermercados puedan cumplir con el porcentaje exigido. Según indicó, la disponibilidad de estos productos depende principalmente de los fabricantes y no de los establecimientos comerciales.
La ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, respaldó la iniciativa y calificó la prórroga como una medida necesaria y razonable frente a las dificultades logísticas detectadas en la implementación de la ley. Sin embargo, advirtió que esta sería la tercera modificación de los plazos establecidos, por lo que anunció que el Ejecutivo presentará en los próximos dos meses un proyecto destinado a abordar de manera integral los problemas que han retrasado la aplicación de la normativa.
En la discusión también surgieron cuestionamientos sobre el avance de la industria hacia sistemas de envases retornables. El senador Alfonso De Urresti manifestó su preocupación por la falta de incentivos para que las empresas aceleren la transición hacia modelos más sustentables, mientras que los senadores Ricardo Celis y Andrés Longton plantearon dudas sobre si los dos años de prórroga serán suficientes para alcanzar el 30% de oferta exigido por la legislación.
La iniciativa argumenta que la obligación resulta difícil de cumplir debido a que actualmente solo dos grandes empresas producen bebidas en envases retornables y su oferta se limita principalmente a bebidas gaseosas en formatos de dos y tres litros. Además, la producción de aguas y jugos en este tipo de envases es prácticamente inexistente, lo que limita la disponibilidad de productos para abastecer a los supermercados del país.
El proyecto también sostiene que ampliar la oferta de envases retornables requiere inversiones significativas en infraestructura, estudios de factibilidad y procesos de adaptación industrial que no pueden concretarse dentro de los plazos actuales. A ello se suma que, aunque los consumidores chilenos muestran una alta preferencia por los envases retornables, su uso se concentra principalmente en el comercio de barrio, mientras que en supermercados la devolución de los envases presenta una menor rotación debido a las mayores distancias y cambios de hábito que implica para los clientes.




