Aguas Décima reiteró su llamado a la comunidad valdiviana a no levantar las tapas de las cámaras públicas del alcantarillado durante episodios de lluvia. Esta acción, aparentemente inofensiva, genera un grave problema en la red de aguas servidas de la ciudad, provocando saturaciones y eventuales reboses que afectan tanto a la infraestructura sanitaria como a los hogares de los vecinos.
El llamado forma parte de las acciones preventivas que refuerza a compañía sanitaria ante el anuncio de un nuevo frente de mal tiempo que se espera entre este lunes y el miércoles en la región de los Ríos, con precipitaciones pronosticadas por sobre los 60 milímetros.
Aguas Décima ha activado protocolos preventivos ante el anuncio de mal tiempo y ha insistido en la importancia de la colaboración ciudadana. “No remover las tapas en la vía pública es fundamental, porque al hacerlo entra el agua lluvia a la red y ésta puede provocar reboses de aguas servidas en la comunidad”, señaló Pablo Márquez, jefe del departamento de Clientes de la compañía sanitaria.
La red de alcantarillado de Valdivia está diseñada exclusivamente para la recolección y transporte de aguas servidas domiciliarias, comerciales y de servicios. No está preparada para recibir el caudal de las aguas lluvias, las cuales son gestionadas por un sistema de drenaje pluvial independiente. Cuando el agua de lluvia ingresa masivamente al sistema de alcantarillado a través de las tapas abiertas, se produce una sobrecarga que excede su capacidad de diseño, explicaron desde la sanitaria.
Esta sobrecarga tiene consecuencias directas y perjudiciales. La principal es el colapso de la red, lo que se manifiesta en reboses de aguas servidas en la vía pública, parques y, en los casos más críticos, al interior de las viviendas. Estos eventos no solo representan un riesgo sanitario significativo debido a la exposición a agentes contaminantes, sino que también generan malos olores y daños materiales en las propiedades afectadas.
Además, Aguas Décima recordó la importancia de no conectar bajadas de aguas de techos o drenes al alcantarillado, y de denunciar cualquier conexión irregular que se observe. Estas acciones conjuntas son vitales para el buen funcionamiento del sistema y para mitigar el impacto de las lluvias en una de las ciudades con sistema sanitario más lluviosas del mundo.



