El encuentro fue una verdadera batalla desde el pitazo inicial. JOBS salió decidido a imponer condiciones ante su público y se fue al descanso con ventaja 18–15, tras un primer tiempo intenso, de juego ordenado y una defensa que complicó por momentos a los antofagastinos.
Pero en la segunda mitad, Antapacay mostró el temple que lo llevó a la final. Con garra, paciencia y carácter, los antofagastinos apoyaron dos tries en los últimos minutos para revertir el marcador y quedarse con una victoria que desató la locura en su banca.
El 27–25 final no solo selló el título, sino también un hito para un club que representa el empuje de una zona que, con esfuerzo y pasión, sigue haciendo crecer el rugby en cada rincón del norte chileno.
Perros RC rugió fuerte y se quedó con la Copa de Plata:
La emoción no se detuvo en la final de oro. En la definición por la Copa de Plata, Perros RC de Copiapó protagonizó una remontada épica para vencer por 36–34 a Armored RC de Iquique.
Los iquiqueños dominaron gran parte del encuentro con un arranque arrollador (20–0 y luego 27–5), pero la “Jauría Copiapina” no se rindió: ajustó su defensa, encontró ritmo en ataque y, con una muestra de coraje y convicción, dio vuelta el marcador para sellar un triunfo inolvidable.
En los minutos finales, Armored intentó igualar el resultado, pero una conversión desviada selló el grito de victoria de los copiapinos.
Voces del norte: Rugby con identidad
Tras el cierre de la jornada, Pamela Madariaga, representante de JOBS y parte del equipo organizador, destacó el espíritu de unidad y entrega que dejó el torneo:
“Perdimos, pero como club logramos algo más importante que una copa… demostrar que en el norte hacemos rugby, que se puede y que solo debemos querer para lograrlo. Y se logró.”
Una verdadera fiesta del rugby nortino
La Copa Norte Grande 2025 dejó mucho más que trofeos: dejó historias de esfuerzo, unión y camaradería. Equipos que recorren miles de kilómetros —desde Antofagasta, Iquique, Pozo Almonte, Copiapó y Arica— se reunieron nuevamente bajo una misma bandera: la del rugby del norte chileno.
Una competencia que crece año a año y que reafirma que el espíritu del rugby vive con fuerza donde el desierto se encuentra con el mar.






