Cristián Andrés Vial Maceratta, general (r) del Ejército de Chile, ha dado un salto inesperado al ser electo senador por la Región del Maule con el respaldo del Partido Republicano. Su triunfo marca un momento simbólico y concreto de irrupción para la derecha dura, encarnada en un exmilitar que, hasta hace poco, era conocido sobre todo dentro de círculos castrenses.
Vial (nacido en 1971) ingresó a la Escuela Militar en 1986 y se graduó en 1989 como alférez, especializado en estado mayor, aviación militar, paracaidismo y docencia. A lo largo de su carrera dirigió unidades de aviación, fue comandante de la Brigada de Aviación, y más adelante asumió la conducción de la Escuela de Aviación y la Escuela de Servicios del Ejército. Además, se formó académicamente con dos magíster, uno en planificación estratégica y otro en estudios estratégicos en el US Army War College, donde además impartió clases.
Su figura saltó al ojo público de manera potente durante las Paradas Militares de 2022 y 2023, cuando, en su rol como comandante de la Guarnición Militar de Santiago, solicitó formalmente al presidente Gabriel Boric la autorización para iniciar el desfile. Esa escena, simbólica y cargada, generó un contraste político que no pasó desapercibido.
En 2023, Vial pasó a retiro del Ejército. Posteriormente, fue invitado por el Partido Republicano como independiente para postular al Senado, especialmente por su experiencia en seguridad. Su campaña giró fuertemente sobre la restauración del orden público, la protección de las fronteras y la seguridad ciudadana; áreas en las que su trayectoria militar aporta credibilidad.
Uno de sus aportes más destacados al equipo de José Antonio Kast fue su participación en el diseño del “Plan Escudo Fronterizo”, una propuesta que busca reforzar la presencia del Estado en las zonas limítrofes, mejorar la vigilancia y coordinar instituciones para enfrentar el crimen organizado.
En términos personales, Vial ha mostrado un profundo sentido del deber y una disciplina ligada al servicio militar. No hay registros públicos extensos sobre su vida familiar o privada más allá de su carrera castrense, lo que refuerza una imagen de figura centrada en la misión, más que en lo personal.
Ideológicamente, su discurso es directamente conservador. Sus planteamientos promueven un Estado fuerte en materia de seguridad, valores tradicionales y una visión de orden como base para el progreso social. Su presencia en el Senado representa para muchos una apuesta estratégica del Partido Republicano para consolidar una agenda dura y de “mano firme” frente a la delincuencia y la crisis fronteriza.
Con su victoria, Cristián Vial se convierte en uno de los rostros más visibles de la derecha conservadora militarizada que busca capitalizar el malestar por la inseguridad y el desorden. Su experiencia, mixturada con su exposición pública y un discurso sólido de seguridad, podría redefinir el rol que los exmilitares tienen en la política chilena contemporánea.






