Deportes Valdivia se prepara para afrontar la temporada 2026 de la Tercera División B con un escenario cargado de expectativas, pero también de cautela. Luego de un 2025 donde el equipo estuvo muy cerca de acceder a la liguilla de ascenso —truncado en la recta final por resultados clave como el enfrentamiento ante Municipal Paillaco—, el conjunto valdiviano vuelve a posicionarse como un actor competitivo dentro de la Zona Sur.
El torneo 2026 marcará un punto de inflexión. Con un formato ampliado, que contempla dos grupos de 14 equipos y un total de cuatro cupos de ascenso a Tercera A, la competencia exigirá regularidad y profundidad de plantel. En ese contexto, Valdivia aparece como un equipo con argumentos deportivos para pelear arriba, siempre que logre sostener el rendimiento mostrado en gran parte de la temporada anterior.
Durante 2025, el Torreón se mantuvo en la zona alta de la tabla durante varias fechas, mostrando solidez como local y una identidad competitiva clara. Finalizar a escasos puntos de la liguilla dejó una sensación ambigua: frustración por no clasificar, pero también la certeza de que el proyecto está cerca de dar el salto. Ese antecedente explica por qué, de cara a 2026, el club no es un favorito absoluto, pero sí un candidato realista.
Uno de los factores clave será la estabilidad institucional. Los problemas administrativos y financieros que marcaron temporadas anteriores parecen haber quedado atrás tras la confirmación oficial de su participación en el campeonato, aunque en una división como la Tercera B, la gestión fuera de la cancha sigue siendo tan determinante como el rendimiento futbolístico. Mantener orden y respaldo económico será fundamental para no perder terreno en los momentos decisivos.
En lo estrictamente deportivo, Valdivia deberá medirse ante una Zona Sur particularmente exigente. Equipos históricos y proyectos reforzados elevan el nivel competitivo, reduciendo el margen de error. En un campeonato largo, la consistencia será la principal diferencia entre quienes peleen el ascenso y quienes queden a medio camino.
Así, el panorama para Deportes Valdivia en 2026 se mueve entre la esperanza y la prudencia. Hay bases sólidas, experiencia reciente y una motivación clara tras el casi logrado objetivo del año anterior. El ascenso a Tercera A es posible, pero no garantizado. Para alcanzarlo, el Torreón deberá convertir la regularidad en su principal fortaleza y demostrar que lo ocurrido en 2025 fue solo el preludio de un paso mayor.






