La Fiscalía Regional de Antofagasta obtuvo duras condenas contra siete imputados venezolanos, integrantes de la organización criminal conocida como “Los Piratas del Tren de Aragua”. El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal dictó cuatro penas de presidio perpetuo simple —que implican al menos 20 años sin beneficios— además de sanciones adicionales que, en conjunto, suman otros 158 años de cárcel.
El fallo se produjo tras un juicio de tres semanas que se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad. Durante el proceso, se acreditó la participación de los acusados en una serie de delitos graves, entre ellos secuestro con homicidio, homicidio consumado y frustrado, tráfico de drogas y tenencia ilegal de armas, explosivos y municiones, además del delito de asociación criminal.
De acuerdo con la investigación liderada por la Fiscalía y Carabineros, la banda estuvo involucrada en un homicidio consumado y otro frustrado ocurrido el 14 de febrero de 2024 en playa El Lenguado. Asimismo, se comprobó su responsabilidad en el secuestro y posterior ejecución de dos víctimas entre el 7 y 9 de mayo del mismo año, en el sector de La Rinconada.
La organización operaba con una estructura jerárquica definida, con roles asignados como conductores, vigilantes, secuestradores y custodios. El líder del grupo, quien posteriormente fue asesinado en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Antofagasta, coordinaba las acciones delictivas.
La investigación también permitió establecer que la banda contaba con infraestructura y recursos logísticos, incluyendo inmuebles en el campamento Cerro Bonito utilizados como centros de operación, cautiverio y almacenamiento. En allanamientos realizados en mayo de 2024, se incautaron armas, explosivos, municiones, droga, chalecos antibalas y un dron de vigilancia.
El fiscal regional, Juan Castro Bekios, destacó la gravedad de los delitos y calificó al grupo como una de las organizaciones criminales más violentas que han operado en la zona. Según explicó, la banda se dedicaba principalmente a “mexicanas” —robos de droga a otros traficantes— y al comercio de ketamina, actividades que sostenían mediante el uso sistemático de violencia extrema.
Finalmente, el Ministerio Público subrayó que estas condenas, sumadas a otras obtenidas previamente contra miembros de la misma organización, representan un golpe significativo contra esta estructura criminal. No obstante, las defensas de los condenados aún pueden recurrir contra la sentencia dentro de los plazos legales establecidos.







