El seminario “Mapocho Vivo: humedal y ciudad sostenible” reunió a autoridades y expertos en la Sala de Sesiones del Senado, en la sede capitalina del Congreso Nacional, para abordar la importancia del río Mapocho como humedal urbano y los desafíos asociados a su protección, conservación y planificación territorial.
El encuentro puso énfasis en las implicancias que tiene el reconocimiento del río Mapocho como humedal urbano, especialmente frente a los efectos del cambio climático y la necesidad de avanzar hacia ciudades más sostenibles y resilientes.
El senador Alfonso De Urresti destacó que la instancia permitió conocer experiencias desarrolladas en comunas como Lo Barnechea, Renca, Quinta Normal y Maipú, donde se han impulsado iniciativas vinculadas a la recuperación de áreas verdes, el acceso al río y su renaturalización.
Según explicó el parlamentario, estos proyectos también pueden contribuir a disminuir los efectos de las llamadas islas de calor y favorecer la recuperación de especies en torno al cauce. Asimismo, mencionó iniciativas orientadas a generar espacios para caminar y pedalear junto al río, fortaleciendo su integración con la ciudad.
De Urresti sostuvo que la Ley de Humedales Urbanos permite articular un corredor verde en la Región Metropolitana y generar un ecosistema que, además de aportar áreas verdes y espacios públicos, constituye una herramienta de resiliencia frente al cambio climático.
Por su parte, el gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, señaló que los gobiernos regionales tienen actualmente un rol que va más allá del financiamiento de proyectos, asumiendo responsabilidades en la planificación y desarrollo de sus territorios. En ese contexto, destacó una inversión de $117 mil millones en proyectos medioambientales, orientados a avanzar hacia una región más resiliente y sustentable.
En tanto, Denis Kennedy, presidente del directorio de la Fundación Kennedy para la conservación de humedales, valoró la realización de este tipo de encuentros como espacios para generar mayor conciencia sobre la importancia de estos ecosistemas para las comunidades y el medioambiente.
Kennedy planteó que la protección de los humedales requiere continuidad en el tiempo y una preocupación permanente por parte de las comunidades. En esa línea, sostuvo que los avances deben consolidarse hasta convertirse en una necesidad compartida por la ciudadanía y en un compromiso sostenido con la conservación de estos espacios.


