La Reforma de Pensiones impulsada por el actual Gobierno ya comenzó a generar efectos concretos en los ingresos de millones de chilenas y chilenos. Desde su puesta en marcha, las jubilaciones han experimentado aumentos significativos, marcando un avance en la protección social de las personas mayores. Sin embargo, el proceso está lejos de concluir, ya que en los próximos meses y años se contemplan nuevas medidas orientadas a seguir fortaleciendo la calidad de vida de este grupo de la población.
El calendario de implementación establece una aplicación gradual de los cambios entre 2026 y 2028. Una vez completado el proceso, se estima que más de 2,8 millones de personas mayores habrán sido beneficiadas. Las medidas incluyen incrementos en la cotización con cargo al empleador, mejoras en la Pensión Garantizada Universal y ajustes en los requisitos de acceso a determinados beneficios.
Durante 2026 se dará inicio a una nueva etapa de fortalecimiento del sistema. En agosto, la cotización con cargo al empleador aumentará a 3,5%, incluyendo el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS). Un mes después, en septiembre, la Pensión Garantizada Universal experimentará un alza para las personas de 75 años o más, ampliando el apoyo económico para quienes se encuentran en los tramos de mayor edad.
En 2027 continuarán los cambios estructurales. En agosto se realizará la primera licitación del stock de afiliados de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), proceso que abarcará al 10% de los afiliados y que busca promover mayor competencia, reducir comisiones y mejorar el servicio para los trabajadores. Ese mismo mes, la cotización con cargo al empleador aumentará de 3,5% a 4,5%, incrementando los recursos destinados al Seguro Social. En septiembre, la Pensión Garantizada Universal se ampliará para beneficiar a personas de 65 años o más.
Finalmente, en 2028 se aplicarán ajustes en los requisitos para acceder a ciertos beneficios. A partir de enero, aumentará el número de cotizaciones requeridas para que las mujeres puedan acceder al Beneficio por Años Cotizados, pasando de 10 años (120 cotizaciones) a 11 años (132 cotizaciones), en el marco de una implementación progresiva que busca fortalecer la sostenibilidad del sistema en el largo plazo.






