En redes sociales crece una tendencia juvenil que despierta curiosidad, preocupación y también burlas: adolescentes que se identifican simbólicamente con animales y se autodenominan “Therian”. El fenómeno ha ganado visibilidad en los últimos días a nivel mundial y también en Chile, especialmente tras registros de jóvenes en parques y plazas de distintas ciudades de Latinoamérica.
Según explicó a través de un comunicado Camila Navarrete, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad UNIACC, el fenómeno puede entenderse principalmente como una forma de exploración identitaria propia de la adolescencia. “En esta etapa las personas buscan construir sentido respecto de quiénes son, y muchas veces utilizan símbolos o metáforas para expresar experiencias internas que aún están elaborando”, señaló.
La especialista aclaró que no se trata necesariamente de una condición clínica, sino de una narrativa simbólica que puede cumplir funciones emocionales como pertenencia, diferenciación o validación. “Antes de patologizar, es fundamental comprender qué significado tiene para ese adolescente en particular”, indicó.
Navarrete agregó que las redes sociales cumplen un rol clave en la expansión de estas expresiones identitarias, ya que permiten a los jóvenes encontrar comunidades afines más allá de su entorno inmediato. Esto facilita que ciertas tendencias se amplifiquen rápidamente, sin que ello implique necesariamente la existencia de una problemática.
Respecto al rol de las familias, la psicóloga enfatizó la importancia del diálogo y la apertura. En lugar de reaccionar con alarma o burla, recomendó preguntar qué significa para el adolescente esa identificación y qué función cumple en su vida. Un acompañamiento respetuoso —explicó— fortalece el vínculo y permite detectar oportunamente si existe alguna dificultad emocional que requiera apoyo profesional.
La experta precisó que la diferencia entre una exploración identitaria saludable y una situación que podría requerir intervención psicológica no está en la etiqueta, sino en el impacto en la vida cotidiana. Se aconseja consultar cuando exista aislamiento extremo, angustia intensa, deterioro funcional o una desconexión marcada de la realidad.
Finalmente, sostuvo que el debate no debería centrarse en la denominación “Therian”, sino en el bienestar integral del adolescente. “Las identidades juveniles siempre han generado inquietud en el mundo adulto; la diferencia es que hoy se desarrollan en espacios digitales visibles y amplificados”, concluyó.






