Sebastián Zamora Soto, conocido como “ex cabo Zamora”, ha dado un salto dramático en su carrera al ser elegido diputado para la Cámara baja por el Distrito 7 de la Región de Valparaíso, bajo la bandera del Partido Republicano. Este triunfo marca su entrada oficial a la política, tras una vida pública marcada por conflicto, absolución judicial y un firme discurso sobre servicio y orden.
Zamora sirvió durante años en Carabineros de Chile, donde fue acusado en 2020 en el conocido “Caso Pío Nono”: se le imputaba haber empujado a un joven de 16 años desde un puente durante una manifestación, lo que generó una fuerte repercusión mediática. En julio de 2024, el Tercer Tribunal Oral en lo Penal de Santiago lo absolvió, argumentando que no había pruebas suficientes para acreditar una intención criminal.
Tras su absolución, Zamora anunció su salida formal de Carabineros, afirmando: “quiero seguir sirviendo a Chile desde otro ámbito”. Se unió al Partido Republicano como una figura simbólica de resiliencia, para proyectar su experiencia en seguridad hacia la política. Sus líderes, como José Antonio Kast y Arturo Squella, destacaron su historia como testimonio de valentía, honor y compromiso con la institución policial.
En el plano personal, ha hablado de sufrimiento pero también de convicción. En su mensaje de despedida de Carabineros, Zamora relató cinco años difíciles para él y su familia: “me culparon de un crimen inexistente … hubo muchos días en que pensé en rendirme, pero no lo hice”, dijo, asegurando que su motivación para seguir está anclada en “defender a Chile”.
Durante su campaña, Zamora presentó un libro titulado “Cabo Zamora: Caso Pío Nono”, escrito por la periodista Javiera Rodríguez. En él se revisan los pormenores de su proceso judicial, su encierro preventivo y su lucha por limpiar su nombre ante la opinión pública.
Ideológicamente, su adhesión al Partido Republicano refleja una clara apuesta por la derecha conservadora. Su discurso político gira en torno a la seguridad, al orden público y al reconocimiento de la función policial como pilar del Estado. Él mismo asegura que su vocación de servicio nació desde niño, y que su paso a la política es una extensión de su compromiso con Chile y con sus valores.
Con su elección como diputado por el Distrito 7 —que incluye comunas como Valparaíso y Viña del Mar— Zamora no solo consolida su rehabilitación mediática y jurídica, sino que se posiciona como un referente emergente para el ala más dura del conservadurismo chileno. Su experiencia como carabinero, su paso judicial y su narrativa personal le dan un perfil único y polémico, listo para llevar la seguridad y el servicio a su nuevo rol como legislador.






