Tras el período estival, muchas mascotas comienzan el año enfrentando un problema que suele subestimarse: el sobrepeso. Las vacaciones traen consigo cambios en la rutina diaria, menos actividad física y un aumento en la entrega de premios o sobras, factores que favorecen el aumento de peso tanto en perros como en gatos. Lejos de ser un tema estético, esta condición tiene consecuencias directas en la salud y el bienestar de los animales.
“El aumento de peso en mascotas se instala de manera silenciosa y muchas veces se normaliza como parte del ‘regaloneo’, cuando en realidad estamos frente a un problema de salud”, explica Diego Rugeles, médico veterinario especialista en nutrición animal y gerente técnico de Poema de Montaraz. “Si no se aborda a tiempo, puede generar daños progresivos y difíciles de revertir”, advierte.
Según estimaciones internacionales, más de uno de cada dos perros inicia el año con sobrepeso u obesidad. Esta condición está directamente relacionada con enfermedades articulares, problemas cardíacos, alteraciones metabólicas y una disminución en la esperanza de vida. En el caso de los gatos, el sedentarismo y la sobrealimentación también incrementan significativamente los riesgos para su salud.
“El sobrepeso genera una sobrecarga constante en las articulaciones, obliga al corazón a trabajar más y limita la movilidad del animal”, señala Rugeles. “No se trata solo del número que marca la balanza, sino del impacto que ese peso tiene en el funcionamiento integral del organismo”.
El verano como punto de quiebre:
Durante las vacaciones, las mascotas suelen verse expuestas a una combinación de factores que favorecen el aumento de peso: menor actividad física y reducción de los paseos, desorden en los horarios de alimentación, mayor consumo de premios y un aumento del sedentarismo. Este escenario se convierte en un punto de quiebre que puede derivar en un aumento de peso progresivo que se arrastra durante el resto del año si no se detecta y corrige a tiempo.
Claves para prevenir el sobrepeso en perros y gatos:
Para evitar que el aumento de peso se transforme en un problema crónico, el especialista recomienda adoptar hábitos simples pero efectivos, como mantener horarios de alimentación regulares, ajustar las porciones según la edad, tamaño y nivel de actividad del animal, priorizar alimentos de alta calidad nutricional, retomar los paseos diarios y juegos activos, y controlar la cantidad y frecuencia de los premios.
“El cuidado nutricional es una de las herramientas más importantes para prevenir enfermedades y asegurar una vida más larga y saludable”, concluye Rugeles. “Pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden marcar una diferencia enorme en el bienestar de nuestras mascotas”.






