Un histórico golpe contra el crimen organizado concretaron las autoridades chilenas tras detectar más de mil toneladas de madera contaminada con diferentes tipos de drogas en diversos puertos del país. El hallazgo fue posible gracias a un trabajo coordinado entre la Fiscalía, la Policía Marítima y el Servicio Nacional de Aduanas, permitiendo desarticular una sofisticada modalidad utilizada para el tráfico internacional de sustancias ilícitas.
La investigación permitió identificar un total de 1.169,1 toneladas de madera impregnada con estupefacientes, transportadas en 49 cargas correspondientes a contenedores y envíos a granel provenientes de Bolivia. Los procedimientos se desarrollaron en los puertos de Arica, Valparaíso y San Antonio, convirtiéndose en la mayor incautación registrada en Chile bajo este método de ocultamiento de drogas.
Según informaron las autoridades, las sustancias detectadas corresponden principalmente a clorhidrato de cocaína y ketamina. El volumen decomisado supera ampliamente las 100 toneladas de droga, marcando un precedente en la lucha contra las redes de narcotráfico que operan utilizando el comercio internacional para intentar ingresar o movilizar cargamentos ilícitos.
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, destacó la relevancia del operativo y afirmó que “este importante golpe demuestra que cuando el Estado actúa de manera coordinada, con inteligencia, investigación y determinación, podemos proteger nuestras fronteras y enfrentar con fuerza al crimen organizado”. La autoridad agregó que el Gobierno continuará fortaleciendo las capacidades de control e investigación para recuperar los espacios amenazados por la delincuencia organizada.
El operativo fue liderado por la Unidad de Inteligencia y Crimen Organizado de la Fiscalía Regional de Arica y Parinacota, en el marco de una investigación relacionada con actividades criminales vinculadas a los puertos de Arica e Iquique. En las diligencias participaron además equipos especializados de la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (DIRECTEMAR) y del Servicio Nacional de Aduanas.
Las incautaciones se realizaron con autorización conjunta de las autoridades aduaneras de Chile y Bolivia, reflejando el nivel de cooperación internacional requerido para enfrentar las nuevas modalidades empleadas por las organizaciones criminales transnacionales. Las diligencias continúan con el objetivo de identificar a los responsables y determinar el alcance de las redes involucradas en este caso.



